La organización oficialista convierte la Gran Arena del Cibao en escenario de balance político, músculo territorial y proyección de poder de cara al futuro electoral
Santiago.– La mañana de este domingo tendrá aroma a concentración histórica y a termómetro político. Banderas, consignas y caravanas confluirán en Santiago de los Caballeros, donde el oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM) celebrará su undécimo aniversario con un acto masivo que, más que conmemorar una fecha, busca exhibir fuerza, cohesión interna y vocación de permanencia en el poder.
La cita está pautada para las nueve de la mañana en la Gran Arena del Cibao, un recinto con capacidad para más de ocho mil personas que por horas dejará atrás su habitual rol deportivo y cultural para convertirse en plaza política. Desde temprano, dirigentes, funcionarios, legisladores, alcaldes y cuadros de base llegarán desde distintos puntos del país, en una jornada que el partido concibe como demostración de unidad y celebración democrática.
Fundado oficialmente en 2015, el PRM pasó en poco tiempo de ser una escisión a convertirse en protagonista. En su primera prueba electoral quedó segundo, pero ese revés inicial terminó siendo impulso: la organización se reordenó, capitalizó el descontento ciudadano y conquistó la Presidencia en 2020, revalidando el triunfo en 2024. Once años después, el partido no solo mira su pasado reciente, sino que proyecta una narrativa de consolidación institucional.
Durante una rueda de prensa, la gobernadora provincial y dirigente partidaria, Rosa Santos, junto al presidente municipal del PRM, Andrés Cueto, subrayaron que la actividad trasciende el protocolo político. “No es solo una celebración, es una reafirmación de nuestra visión de nación”, sostuvieron, aludiendo a un proyecto que —según dijeron— ha logrado arraigo en la base social.
La expectativa crece ante la presencia del presidente Luis Abinader y la vicepresidenta Raquel Peña, figuras centrales del oficialismo, cuya participación suele transformar los aniversarios partidarios en plataformas de mensaje político. No se descarta que el discurso incluya balance de gestión, llamados a la unidad y guiños estratégicos al futuro inmediato.
El PRM surgió tras una ruptura del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), heredando parte de su tradición socialdemócrata, pero construyendo una identidad propia en torno a la modernización del Estado y la transparencia. Entre sus fundadores se recuerda al ingeniero Ramón Alburquerque, uno de los rostros que articuló el proyecto en sus primeros pasos.
En los alrededores, la logística ya está en marcha. La seguridad ha sido reforzada para garantizar el orden en una zona que colinda con el Estadio Cibao, casa de las Águilas Cibaeñas, símbolo deportivo del Cibao. Esta vez, sin embargo, el protagonismo no será del béisbol, sino de la política.
El undécimo aniversario del PRM se perfila, así, como una postal del momento político dominicano: un partido que celebra su juventud institucional, pero habla con la voz de quien gobierna. Más que un cumpleaños, la jornada será una crónica viva de poder territorial y de la narrativa oficialista que busca persuadir al país de que su proyecto aún tiene capítulos por escribir.
