Se trata de Juan Alexander Gálvez Marte, alias Alex Bronk, quien cumple una condena de 30 años de prisión por homicidio en el Centro de Corrección y Rehabilitación La Victoria.
Santo Domingo.– Lo que parecía un asalto relámpago ejecutado por hombres encapuchados en una joyería de barrio, comienza a revelar una trama criminal mucho más compleja. Las autoridades identificaron a un recluso del sistema penitenciario dominicano como el autor intelectual del millonario robo perpetrado el pasado sábado contra la joyería Popi Oro, en el sector Cristo Rey del Distrito Nacional.
La información fue confirmada por el vocero de la Policía Nacional, Diego Pesqueira, quien explicó que la planificación del golpe habría sido coordinada desde el interior del Centro de Corrección y Rehabilitación La Victoria.
El señalado cabecilla es Juan Alexander Gálvez Marte, un recluso que cumple una condena de 30 años de prisión por homicidio, quien presuntamente dirigía las operaciones de la banda desde la cárcel, utilizando intermediarios para ejecutar el robo.
El “brazo operativo” fuera de prisión
De acuerdo con el informe policial, el encargado de ejecutar las instrucciones fuera del penal fue Hensy Yoel Reynoso Abreu, identificado como el “brazo operativo” de la organización.
Las investigaciones indican que Reynoso Abreu habría adquirido el vehículo utilizado en el asalto y posteriormente vendió una de las prendas sustraídas tras el golpe.
Durante el proceso investigativo, las autoridades también identificaron a otros presuntos participantes en el asalto, entre ellos:
Wilmer Rafael Solano García
Wilner Rafael Solano García
Deiby
Todos permanecen prófugos, mientras continúan las labores de búsqueda en coordinación con el Ministerio Público.
Otro de los señalados, Gilbert Paulino, murió posteriormente en un hecho violento ocurrido la madrugada siguiente al robo en un centro de diversión en Nisibón.
En ese incidente también perdió la vida Wendrick Villegas Santana, mientras que otras dos personas resultaron heridas. Las autoridades aclararon que este suceso se trató de un conflicto social aislado y no forma parte directa de la investigación del asalto.
Evidencias y objetos recuperados
Durante las pesquisas, agentes policiales lograron recuperar diversas evidencias vinculadas al caso. Entre ellas figura una jeepeta Mitsubishi Endeavor gris, placa G185926, utilizada por los asaltantes para escapar y posteriormente hallada impactada contra un árbol en la avenida Paseo de los Reyes Católicos.
Asimismo, fueron ocupados:
10 cadenas de oro amarillo, ya devueltas al propietario de la joyería.
28 teléfonos celulares de distintas marcas.
Tres máscaras con apariencia de personas envejecientes.
Dos pasamontañas y una peluca rubia.
Una radio de comunicación.
Herramientas utilizadas para violentar el establecimiento.
Un cargador para pistola Glock calibre .40 con cápsulas y casquillos.
Siete exhibidores plásticos del establecimiento.
Un robo ejecutado a tiros
El asalto ocurrió el pasado sábado cuando varios hombres vestidos de negro, con el rostro cubierto, irrumpieron disparando dentro de la joyería, sembrando el pánico entre empleados y clientes.
En cuestión de minutos, los asaltantes sustrajeron prendas valoradas en más de 50 millones de pesos, antes de huir del lugar.
A pesar de la violencia del hecho, no se reportaron personas heridas, según informó posteriormente el establecimiento.
Continúa la cacería policial
El vocero policial exhortó a los prófugos, considerados “armados y altamente peligrosos”, a entregarse por la vía que consideren pertinente.
Mientras tanto, los investigadores continúan tras la pista de otros posibles integrantes de la estructura criminal, entre ellos individuos identificados únicamente por los alias “Lenin el Mocho”, “El Grande” o “El Cojo”, y Justin Guerrero.
El caso sigue abierto y las autoridades aseguran que la desarticulación completa de la banda es solo cuestión de tiempo, en una investigación que ya revela cómo una operación criminal pudo ser planificada desde el interior de una de las cárceles más vigiladas del país.
