Por Felipe Castro
Es un hecho factico de costumbre idílica que, en el folclor lingüístico de cualquier nación mínimamente civilizada, personas comunes, políticos, artistas e intelectuales que, coloquialmente, en discursos y/o entrevistas hacen acopio de chistes y frases icónicas utilizadas con el criterio sano de jovialidad. Nunca con intención de dañar, sino que lo hacen para mantener vivo y lograr que no muera el folclor.
Parafraseando al extinto humorista Frank Suero y respondiendo a un tema de la actualidad política nacional, el Dr. Guido Gómez Mazara, dijo que, “creer en encuestas faltando dos años para un proceso electoral, es como tener una novia en New York, una finca en Azua y un carro viejo, es como no tener nada”. Lo que ha sido utilizado por sectores adversarios al líder político, tratando de hacerlo trisas, de manera muy despiadadas, y sobre todo, sacado de contexto de forma malintencionada.
Quién no conoce en nuestro país, el sentido de responsabilidad social y mejor que eso, el enorme respeto que el Dr. Guido Gómez Mazara le ha profesado en sus años de lucha política, a nuestra nación y con ella, a las provincias y sus municipios, basado intransigentemente en valores, principios éticos e institucionales, que históricamente han sido transgredidos por mandatarios, sin el más mínimo sentido de responsabilidad social.
Esto así, sin que los fosilizados carroñeros enganchados a comunicadores se ocupen de denunciar a los victimarios responsables de las miserias establecidas como estatus quo de explotación que impera en nuestro país, a los que consuetudinariamente se han adheridos por simples migajas monetarias. Sectores estos a los que, con hidalguía, talento y como un ermitaño, Guido Gómez Mazara, ha enfrentado generando pingües resultados económicos al Estado dominicano.
Pero como dice un adagio popular: “Por más que la abeja le explique a la mosca, que la flor es mejor que la mierda y la lleve a conocer el más hermoso jardín. La mosca no lo entenderá y querrá volver a su montón de mierda. Porque ella siempre vivió en esa mierda y es lo que le gusta”. Así son esos francotiradores de la “bien ganada” reputación.
La sociedad azuana en su conjunto conoce y sabe que después del amor que le profesó el líder histórico del PRD-PRM, José Francisco Peña Gómez, a esa provincia, a la que denominó su guardia imperial, el único político que, expresando su amor a dicha provincia, la visita como a ninguna otra, es el Dr. Guido Gómez Mazara.
Yo no tengo la menor duda que su amor por esa combativa e histórica provincia; por tenerla presente en su inconsciente, fue que sin la intención de desdeñarla parafraseó al fenecido e idílico humorista Frank Suero, quien popularizó en el show de comediantes, conocido como “Titirimundaty”, quien es el autor de la frase objeto de la manipulación.
¿Acaso por ser el extinto Frank Suero el autor de los términos: “el que tiene una mujer en Nueva York, una tierra en Azua (que por cierto es muy productiva) y un carro cepillo… no tiene nada”, hay que condenarlo a pulgar por la eternidad en el infierno”?
Es lamentable que el morbo, solo se enfoque en la parte negativa del concepto, dándole de lado a la creación de estimulación emocional de la dopamina, es decir, el mensajero químico o neurotransmisor que produce el cerebro, capaz de raer el estrés, de quizás, miles de receptores que al momento de la emisión del chiste estén deprimidos frente a sus televisores. Y la parte propagandística que es invaluable.
Es una parte positiva la intromisión que el Dr. Guido Gómez Mazara tiene a Azua en el hondón de su corazón, ya que, de ser electo presidente de la República, estamos seguros que una de las primeras medidas que tomaría desde la primera magistratura, seria sacar a esa combativa provincia de la guerra de la restauración de la condición de cenicienta del Sur, y la convertiría en su verdadera guardia imperial, como la soñó su gran líder histórico, José Francisco Peña Gómez.
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