Trasladan a Maribel y Antonio Espaillat al Palacio de Justicia para conocerles medida de coerción

Trasladan a Maribel y Antonio Espaillat al Palacio de Justicia para conocerles medida de coerción

Santo Domingo.- Escoltado por varios agentes y en medio de un ambiente tenso, el empresario Antonio Espaillat y su hermana Maribel Espaillat, fueron trasladados la tarde de este domingo al Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, donde les será conocida la medida de coerción, por la acusación de homicidio involuntario que pesa en su contra por el colapso del techo de la discoteca Jet Set, tragedia que dejó 236 personas fallecidas y más de 180 heridas.

Desde tempranas horas, familiares de las víctimas fatales y sobrevivientes se encuentran en el tribunal, para acudir a la audiencia en la que exigen justicia por lo ocurrido. Entre los presentes se pudo observar al menos una de las víctimas en silla de ruedas, la cual sobrevivió a aquella tragedia.

La audiencia contempla la solicitud de prisión preventiva para Antonio y arresto domiciliario con presentación periódica para Maribel, según informó el Ministerio Público.

La acusación del órgano persecutor está sustentada en un expediente que incluye 274 pruebas entre materiales, testimoniales, documentales y periciales. De acuerdo con la investigación, los hermanos Espaillat gestionaban el Jet Set con “soluciones paliativas inadecuadas”, solo por presuntamente ahorros económicos.

El expediente acusatorio sostiene, además, que ambos tenían pleno conocimiento del deterioro estructural del techo. En ese sentido, el Ministerio Público plantea que recabó evidencias contundentes que demuestran que los hechos del pasado 8 de abril eran totalmente evitables si los imputados hubiesen actuado conforme a derecho y si hubiesen valorado la vida por encima del dinero.

Los fiscales aseguran que el techo de la discoteca había sido modificado de forma irregular, eliminando estructuras clave, y sobrecargado con equipos pesados como aires acondicionados y tinacos de agua. Asimismo, apuntan que los imputados ignoraron advertencias internas documentadas con fotografías, videos y comunicaciones de empleados.